El pasado 11 de enero, 175 jóvenes provenientes de todo el territorio nacional, se presentaron a la Escuela Nacional de Agricultura Roberto Quiñónez, con el objetivo de vivir una nueva experiencia aprendiendo del trabajo y la educación que la escuela imparte a los alumnos.

El curso propedéutico forma parte de la segunda etapa del proceso de admisión que dio inicio con el examen de admisión, el pasado 17 de octubre de 2015. Como resultado de dicho examen 314 jóvenes se sometieron al proceso y solo el 38% aprobaron el examen. Actualmente 141 hombres y 34 mujeres se inscribieron al curso propedéutico haciendo un total de 175 inscritos.

IMG_1020La ENA tiene como finalidad formar integralmente profesionales de las ciencias agropecuarias, ofreciendo un servicio educativo de calidad a los estudiantes, además, de fomentar el espíritu emprendedor de los jóvenes enfocando los procesos de producción.

Asimismo, escuela se caracteriza por tener una enseñanza teórica práctica y esto es lo que los jóvenes de nuevo experimentan en las dos semanas del curso. Los alumnos tienen la oportunidad de trabajar en campo adquiriendo los principales conocimientos del manejo de cultivos, podas, riego, cosecha, etc. Todo esto lo ponen en práctica en las diferentes en las áreas productivas de la ENA tales como: fitotecnia, invernaderos, agronomía, biotecnología, zootecnia, entre otras.

“La experiencia bastante bonita y podemos ver que lo que estamos aprendiendo es de mucho beneficio para nosotros y para el futuro del país. En un futuro me veo como una profesional integral, porque en la escuela no solo aprendemos con la teoría sino también con la práctica y eso es lo más importante”, expresó Geraldina Iglesias de 19 años, proveniente del departamento de Cabañas.

De ser aprobado el curso propedéutico los jóvenes se integran a la ENA a finales del mes de febrero e iniciarán una nueva experiencia por obtener el título de Agrónomo en Grado de Tecnólogo. Al finalizar los tres años de estudio el profesional será capaz de desarrollar capacidades y habilidades técnicas en los procesos productivos así como en los procesos de gestión propios de la actividad productiva agroindustrial.